| Mírame como a un ser humano. Soy como usted, con virtudes y debilidades. Por favor salúdeme o contésteme el saludo, será el primer paso para una relación cordial. No me grite, nos debemos respetuo mutuo. Nuestra relación de trabajo necesita comunicación. Sé que tiene muchas presiones y ocupaciones pero nos necesitamos mutuamente para que el trabajo funcione. Sea una persona "amiga". El trabajo no obliga a la amistad personal, pero sí al compañerismo para que las muchas horas que pasemos en la oficina sean gratas para los dos.
| Si digo o hago algo que no le guste, dígamelo. No hable a mis espaldas pues acepto que me exprese lo que no le agrada, directamente y con naturalidad. Yo haré lo mismo con usted y así, sin herirnos mejoraremos nuestras relaciones. No me declare la guerra fría; si no le agrado como persona, lo acepto; seguramente somos muy diferentes (o muy parecidos), pero no podemos entorpecer nuestro trabajo; la empresa nos contrató por nuestro desempeño no por nuestros gustos personales, y debemos tener madurez para cumplirle. Hágame críticas constructivas que me ayuden a superarme y no a sentirme mal.
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