| sábado, 19 de mayo de 2012 |
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Página agregada o modificada: viernes, 19 de noviembre de 2004
El envejecimiento natural de nuestra piel comienza alrededor de los 30 años, perdiendo paulatinamente elasticidad y firmeza, a no ser que tomemos cartas en el asunto. Porque resulta inevitable que con el paso de los años nuestros músculos vayan perdiendo firmeza, mientras la flaccidez gana la batalla, en gran medida gracias a la vida excesivamente sedentaria a la que estamos acostumbradas, debemos desde ya poner manos a la obra si queremos mantener y/o recuperar la firmeza perdida. Si quiere ganar la batalla, deberá contar o con una buena predisposición genética o (más importante aún) con una buena dosis de fuerza de voluntad, esto tiene que tenerlo bien presente desde el principio. Recuerda también que flaccidez y sobrepeso no van estrechamente ligadas, aunque esta última nunca ayude, una persona delgada puede sufrir igualmente flaccidez en su cuerpo. La clave reside en el ejercicio y la buena alimentación. Existen zonas de nuestro cuerpo en las que la flaccidez se manifiesta con mayor facilidad, como senos, abdomen, glúteos, muslos y cara interna de los brazos. Una vida desordenada, la ansiedad, el estrés y ciertas enfermedades también afectarán a nuestros tejidos. Para mantener nuestro cuerpo firme resulta fundamental realizar un poco de ejercicio diario, si no le gusta ningún deporte o no quiere ir al gimnasio, siempre puede optar por caminar una hora diaria, eso sí, siempre que fuerce un poquito el paso. El bailar es una manera estupenda de mantener su figura. También puede modificar un poquito sus hábitos cotidianos, son pequeñas cosas que le ayudaran a luchar contra la flaccidez día a día, como usar un poco menos el auto e ir caminando a los sitios, subir y bajar las escaleras en lugar de coger el ascensor, mantener una buena postura tanto sentada como de pie, al igual que sentarse y levantarse correctamente..., y al finalizar el día darse una buena ducha de agua fresca, que tonifica y da firmeza a la piel. Después de la ducha aplíquese una crema hidratante corporal, ésta le ayudará a afinar su piel. En el mercado encontrará una amplia variedad de cremas reafirmantes que actúan suavizando y mejorando el estado de nuestra piel a nivel externo y ayudan a sostener las fibras de colágeno de la dermis, las indicadas para tratamientos antienvejecimiento ayudan a recuperar la firmeza y tonicidad de la piel. Estos productos hay que aplicarlos todos los días, de ahí la importancia de que sea constante, y siempre realizando un suave masaje en forma circular y ascendente. La alimentación también es importante, una dieta pobre en proteínas por ejemplo favorece la falta de tono muscular. Los cambios bruscos de peso, así como las dietas rápidas o extremas también están contraindicadas. Si le gustan las infusiones, pruebe con la de cola de caballo, es adelgazante y reafirmante. Comienze a cuidarse ya, recuerda que a partir de los 30 nuestra piel comienza a perder elasticidad, iniciándose de forma paulatina su envejecimiento natural que irá mermando poco a poco la calidad de nuestra piel si no intervenimos. Recupere la Firmeza de su Pecho Los años pasan, y la ley de la gravedad actúa sobre nuestro cuerpo sin ninguna consideración, y con mayor incidencia aún si cabe sobre nuestros pechos, y es que éstos carecen de músculo alguno que los sostenga, de esta labor se encarga únicamente la piel y unos cuantos ligamentos. Por eso, debemos darles una especial atención, ya que su propio peso, unido a las dietas de adelgazamiento, los embarazos y la lactancia, además de los cambios que sufren durante nuestros ciclos menstruales, acaban por descolgar incluso los pechos más firmes si no ponemos remedio a tiempo. Lo primero que se recomienda si sus pechos ya están algo caídos, es... paciencia, pues recuperar nuestra silueta requiere algo de tiempo y sobretodo constancia. Una vez hecha esta primera recomendación vamos a ponernos manos a la obra. Ejercicio Como para casi todo (en lo que a nuestro cuerpo se refiere), el ejercicio es fundamental. Hay que tener presente que nuestros senos descansan directamente sobre los músculos pectorales, que si bien éstos no los sujetan, sí que son un gran punto de apoyo, por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es fortalecerlos. Si se decide a realizar un deporte, los mejores para fortalecer esta zona son: el remo, la natación y las pesas. Pero si no dispone de tiempo, medios o ganas, aquí le proponemos unos cuantos ejercicios que puede realizar en su propia casa. Bastará con que los realice 20 veces seguidas, eso sí, cada día, pues ya hemos dicho que nuestra mejor arma es la constancia. Si lo prueba, ya veras como en el plazo aproximado de un mes comenzará a notar los resultados. Con los hombros y codos a la misma altura, sujete con ambas manos los antebrazos y diriga un movimiento firme de muñeca a codo. Un ejercicio muy parecido es: Una las palmas de las manos a la altura del pecho, con los codos a la misma altura, y las aprieta una contra otra. Coloque sus manos sobre los hombros, y haga que sus codos se toquen. Coloque sus manos bajo la axila, y levante todo lo que pueda sus codos. Pero realizando ejercicios no es la única manera de fortalecer su pecho, también ayuda a mantener su cuerpo firme cuando realiza una actividad doméstica tan normal como planchar, siempre y cuando mantenga una buena postura, por ejemplo, con esta actividad trabaja sus pectorales, dorsales, bíceps y tríceps. Tonificación Otro gran aliado para recuperar la firmeza perdida, es el agua fría, ya que ésta tonifica y da mayor tersura a la piel, activa la circulación y contrae los tejidos. De hecho en el mercado puede encontrar aparatos especiales con los cuals puede dar duchas de agua fría a sus pechos, aunque un truco muy viejo es envolver un cubito de hielo en un pañuelo y pasarlo por la zona superior del pecho, hasta que se derrita. Cosmética Para mantener tersa la piel de sus pechos, esta debe estar convenientemente hidratada, aunque también puede utilizar cremas especiales para tonificar y reafirmar sus pechos, pues estas contienen principios activos que mejorarán el tono de su piel. Estos productos reafirmantes se aplican realizando un suave masaje con la palma de la mano, para que así penetren mejor. Lo ideal sería aplicarlos dos veces al día, una después de la ducha matutina, ya que entonces los poros se encuentran más abiertos, y otra por la noche, pues entonces aumenta el ritmo de regeneración celular. Como punto final, se recuerda que el sujetador contribuye a aguantar el peso de nuestros pechos, en ningún momento ha de utilizarse para levantarlos, y por supuesto, nunca ha de presionarlos. |
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