| sábado, 19 de mayo de 2012 |
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Página agregada o modificada: domingo, 21 de noviembre de 2004
Podríamos definir al perfume como la combinación armónica de diversos aceites esenciales mezclados entre sí. Las sustancias fragantes que conforman los perfumes provienen de los pétalos, hojas, ramas, raíces, frutos y semillas de diferentes plantas. Tradicionalmente la industria perfumera ha reservado para los hombres los olores más secos y fuertes, mientras que a nosotras nos han reservado las flores, aunque actualmente existen múltiples combinaciones, tanto de ingredientes naturales como sintéticos y semisintéticos. Los aceites esenciales obtenidos de la destilación de las plantas obtienen un olor o nota diferente en cada una de las distintas etapas de su evaporación. Existen tres tipos de notas:
Su Perfume Ideal Una vez clasificados los perfumes, ya sólo queda descubrir cuál es el más idóneo para cada una de ustedes. No te dejes llevar nunca por la primera impresión, ni por el perfume que lleve su amiga, debes saber que la misma fragancia nunca huele en dos personas igual, pues al entrar en contacto con su piel y mezclarse con las sustancias químicas de ésta (aceites, ácidos, transpiración...) producirá un efecto muy diferente de un cuerpo a otro. Lo mejor que puede hacer es ir de compras con calma, mejor por la mañana (la pituitaria es más sensible), pruebe siempre el perfume en su propia piel, aplicando unas gotas en la cara interna de su muñeca y agítela, deje pasar unos minutos para que el alcohol se evapore y el aroma del producto se mezcle con su piel, compruebe ahora si le agrada el olor. Nunca pruebe más de tres perfumes a la vez, y entre prueba y prueba deje transcurrir al menos un minuto, así su olfato distinguirá mejor las distintas fragancias. Cuando vaya a aplicar el perfume sobre su piel, lo mejor será que lo haga después de haberse vestido, sobre las zonas más calientes del cuerpo, es decir: sienes, garganta, detrás del cuello, entre los pechos, muñecas, codos, huecos de las rodillas y tobillos, pues éstas emanaran su fragancia durante más tiempo. Para acabar, queremos recordarle que un perfume sin estrenar aguanta en perfectas condiciones durante un año, y uno abierto seis meses, siempre y cuando lo cierre bien después de cada aplicación y lo guarde en un lugar fresco y seco, siempre preservado de la luz y el calor. |
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