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sábado, 19 de septiembre de 2009
El ajedrez, combinación perfecta en las vidas de David y Melissa
Risas van y vienen. Y casi ni paran ante la intempestiva frase de David Arenas: "Melissa no combina ni un chance", cuando el tema es la ropa.
Desde luego, no pudo dejar de sonrojase la reciente campeona panamericana sub 14 de ajedrez Melissa Castrillón y tampoco faltó la caricia del otro campeón centroamericano como diciéndole 'mentira, mentira...'.
Cogidos de la mano y bien cerca el uno del otro, empezaron a repasar paso a paso lo que han vivido, desde que decidieron hacerse novios, con un culpable: el ajedrez.
Ese primer flechazo de Cupido, lo vivieron hace cerca de dos años, cuando Arenas, bien agitado, se montó a uno de los dos buses utilizados por la delegación antioqueña para regresar de Cartagena.
A David lo cogió el tiempo porque se demoró más de lo estipulado en el mar, pero eso lo benefició, ya que por descarte se tuvo que sentar al lado de Melissa.
"Recuerdo que me subí al bus todo apresurado y me tocó en la silla de atrás. Había un solo puesto y le pregunté a ella si me podía sentar. Me hizo un gesto como que si y como que no. De todas formas me senté y nos vinimos conversando casi todo el trayecto".
Melissa solo escucha. Y por eso una frase repetitiva en David: "hable usted, hable usted". Como respuesta casi siempre recibe un movimiento de cabeza de derecha a izquierda.
De tanto acoso no le queda otra que desencartarse del momento diciendo que ella era muy tímida para hablar al principio, pero que después de coger confianza no la paraban. "Debería estudiar Derecho, porque los abogados hablan mucho. No la calla nadie", dice.
Tal vez la grabadora y la cámara fotográfica, fueron causantes de que Melissa le dejara todo el peso de la conversación a su novio. De lo poco que alcanzó a decir fue que "nos declaramos novios el 1 de marzo del 2008". Y sin terminar la frase fue agregando que "a la casa fue por primera vez, tres meses después, cuando se murió mi abuelita".
Para estos estudiantes, él del segundo semestre de Administración de Negocios en Eafit y ella del noveno grado en el Ramón Arcila, el que prácticamente se vean todos los días, bien sea entrenando o compitiendo en ajedrez, los obliga a olvidarse totalmente del juego ciencia los fines de semana, en los momentos que son exclusivos para los dos. "Nos tenemos prohibido hablar de ajedrez y por eso por lo general, dedicamos esos ratos a ir al cine o salir a comer, que es prácticamente lo que más nos gusta", dice David.
Tampoco fallan al ir a misa todos los domingos y mucho menos ayudarse en las tareas, especialmente de David a Melissa, por cuanto va más adelante en los estudios.
Al unísono aclaran que no son celosos. Lo único es que son orgullosos y que por lo general no hay peleas porque tratan de dialogar, antes que discutir. "Tenemos claro que ser fieles es muy importante, es la base de una relación y del respeto. Esto nos lo han enseñado nuestros padres. El amor se debe disfrutar cada momento y vivirlo como si fuera el último. Aprender de la pareja y conocerla muy bien, además de compartir las cosas", agrega Arenas.
Ella tenía que desquitarse. Y lo hizo al final de la charla: "aprendí a rezarle al 'zarco' (se refiere a Dios), porque David me enseñó que es Él quien todo lo puede". Y así se le pudo escuchar algo a Melissa.
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