El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, insistió este viernes en que su Gobierno no debe implicarse en la cuestión de los secuestrados de las Farc, que según él es una cuestión estrictamente colombiana.
"Las Farc no es un problema nuestro sino de Colombia, y Brasil no se mete donde no le llaman", afirmó Lula en unas declaraciones a la prensa en la última jornada de su visita de Estado a Holanda.
Familiares de la política franco-colombiana Íngrid Betancourt, como su hijo Lorenzo Delloye, pidieron que Brasil tenga un papel más activo en favor de la liberación de los secuestrados.
Durante los últimos años, el Gobierno brasileño ha ofrecido su territorio para celebrar negociaciones y ha dicho que está dispuesto a ayudar en la forma que sea necesaria, siempre y cuando le sea solicitado por Colombia, lo que hasta ahora no ha ocurrido.
Petición
El pasado martes, el Ministerio brasileño de Relaciones Exteriores volvió a pedir la liberación de Betancourt, ex candidata presidencial en su país, secuestrada por las Farc desde 2002.
En una nota oficial, el Ministerio también elogió los últimos pasos dados por el gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, y condenó la "práctica inaceptable" del secuestro.
Presidenta argentina pide a E.U. adelantar gestiones por los secuestrados
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, solicitó al gobierno de los Estados Unidos que haga "un esfuerzo" para lograr la liberación de los rehenes de las Farc.
El embajador de Argentina en Washington, Héctor Timerman, dijo este viernes que Fernández "habló en extenso" sobre este tema en la reunión que mantuvo el jueves con el subsecretario para Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, Tom Shannon.
Fernández "le pidió a Estados Unidos que por razones humanitarias apoye la liberación de los rehenes. Estados Unidos tiene tres secuestrados, pero E.U. tiene una postura de que hay que llegar a un acuerdo general en Colombia", dijo el embajador en declaraciones a Radio América de Buenos Aires.
Timerman sostuvo que Shannon se comprometió a transmitir al presidente George W. Bush "el deseo manifestado por la presidenta argentina de que se haga un esfuerzo paralelo para la liberación de los rehenes".
El funcionario de Estados Unidos concluye este viernes una visita a Buenos Aires, ciudad a la que llegó el jueves.