lunes, 15 de diciembre de 2008
Luces que iluminan el ego
Sentada en un sardinel, frente a la estación del metro de San Javier, Rosa Elena Álvarez de Álvarez, una ama de casa, no dejaba de mirar los alumbrados de la unidad deportiva del barrio y no dudó en calificarlos como un hermoso acuario marino aéreo.
Rosa Elena, con otra vecina y dos amigos, aprovechó la noche del jueves para salir a ver el alumbrado del barrio, compuesto por cuatro frondosos árboles iluminados con figuras de caballitos de mar y peces.
La algarabía de los niños que jugaban en el parque, de varios jóvenes que disputaban un partido de microfútbol, de los amigos que no le perdían detalles al compromiso, las cafeterías llenas de clientes y hasta el susurro de la quebrada, que pasa por un lado, le daban al lugar un ambiente de alegría, entusiasmo y un aire de vacaciones.
"En estos barrios de la comuna 13 se recobró la confianza, reaparecieron las sonrisas y quedarse en la casa es un desperdicio, por eso estamos aquí viendo la euforia que producen estos alumbrados tan bien hechos. Estamos felices, porque esto tan bonito nos sube el ego y estos alumbrados en los árboles evocan los diciembres viejos cuando las bombillas colgaban de las ceibas, guayacanes y palmeras de los parques del centro de Medellín.
Su amiga, María Rosa Ardila, la interpeló y recomendó que el año entrante la iluminación navideña como la de San Javier, la extiendan a barrios, por ejemplo a La Loma. "Sería lindo ver bien iluminados la iglesia y sus alrededores. Desde lejos daría una buena imagen y con ello se afianzaría la confianza que la gente ha vuelto a tener en las instituciones", dijo.
En el parque de La Floresta no había tantas personas ni algarabía como en San Javier, pero sí un ambiente de tranquilidad y sosiego.
Varios niños jugaban con un balón y las sillas estaban ocupadas por dos parejas, dos hombres que dialogan y una familia que llegó procedente de Andes, suroeste de Antioquia.
Róberson Cárdenas, el más veterano del grupo, no dudó en destacar el ambiente del lugar como muy desestresante. La familia se ubicó frente a una inmensa carreta tirada por un buey, uno de los adornos más atractivos de los alumbrados de los parques de Medellín.
"No nos queremos parar de aquí, qué ambiente tan delicioso con este veranito, estos niños aquí jugando y la tranquilidad de los alrededores, esto me hace sentir en Navidad", destacó Cárdenas.
Jorge Mario Ospina, uno de los niños que jugaba con el balón, tomó la palabra y dijo que un señor del frente cuidaba el alumbrado. "Vienen pelaítos de otros sectores a tirar piedras y basura y ese vecino sale muy bravo a retirarlos", indicó el menor en tono jocoso.
Un poco más al noroccidente de Medellín, el parque de Robledo tenía un ambiente similar, pero más romántico por las parejas que allí se daban cita. El motivo de la iluminación fueron las fiestas navideñas expresadas en las imágenes de dos parejas de bailarines. Los árboles fueron adornados con campanas y estrellas de varios colores. "Este año el alumbrado fue más creativo, más bonito que el del año pasado", comentó Paula Villegas, quien dialogaba con su novio, cerca al atrio de la iglesia del barrio.
En el Bulevar de Castilla, Luis Barrientos, un comerciante del lugar, destacó la buena acogida que la comunidad le dio a los alumbrados, pero reconoció que los hicieron casi iguales a los del año pasado.
El arquitecto de EPM, Horacio Valencia, encargado de estos alumbrados explicó que este año se quiso mostrar en 53 parques, vías y corregimientos, un Medellín que florece, que no olvida sus costumbres navideñas y respeta la naturaleza. Si va a ver alumbrados incluya los de los barrios para que siga deleitando la retina con los colores y la alegría de la Navidad."Este año pusieron en Castilla alumbrados casi iguales a los de 2007. Lo importante es que nos tuvieron en cuenta, pero este bulevar tan concurrido se presta para cosas muy bonitas". Cristian Felipe Habitante de Castilla
"Con estos alumbrados barrios como los de la comuna 13 recobran la sonrisa. Son atractivos y le dan un toque de alegría al ambiente en este diciembre. Imposible quedarse en casa". Rosa Elena Álvarez Residente en el barrio San Javier
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