jueves, 20 de noviembre de 2008  
 
 

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Página agregada o modificada: jueves, 02 de junio de 2005

APRENDIENDO A ENVEJECER

 IN

TRODUCO 

Cuando le preguntan a alguien "¿Para dónde vas?", muchas veces se oye la respuesta "¡Para viejo!".

 

Esta expresión, además de tomar con buen humor a la edad madura, encierra una gran realidad. Todos vamos "para viejos". La psicoanalista, Alicia Schwartzman dice: "En la vida pueden o no pasar ciertas cosas, pero si vivimos, envejecer es algo que nos pasa por seguro".  

Llegar a viejo es un acto heroico. Desde el primer momento de vida, el ser humano atraviesa constantes amenazas y no muchos tienen la fortuna de llegar a un final natural. En la antigüedad, se creía que aquel que llegaba a los últimos días", gozaba del favor de Dios, a quien había seguido desde temprana edad. 

En los últimos años, el porcentaje de personas mayores ha aumentado. Los avances de la ciencia han prolongado el tiempo de vida. Esta situación hace surgir nuevos problemas y desafíos de ajustarse a las realidades del envejecimiento.

 Nuestra madurez en años es en gran medida un reflejo de cómo hemos vivido, es saber encontrarnos con ella con un espíritu seguro, tranquilo y lleno de amor. En gran medida, esto depende de estar caminando por la vida de la mano de Jesús. Sólo en Él, la vida tiene un propósito, y esta etapa no es una carga ni una espera resignada del fin, sino una etapa que merece vivirse y disfrutarse con amor. 

Este folleto tiene por objeto los siguientes puntos:

·         Identificar los cambios, tanto físicos como mentales, que suceden al ir entrando a la edad madura.

·         Aportar ideas prácticas para afrontar las consecuencias del paso de los años.

·        Brindar apoyo y consuelo a las personas mayores.

 1.     EL PASO DE LOS AÑOS 

Las personas pueden envejecer a edades diferentes, tanto física como psicológicamente. Por ello, es importante recordar que entre las personas maduras, puede haber gran diferencia en las condiciones de salud, capacidad y apariencia física. Algunos parecen viejos a los 40 años y otros se muestra jóvenes y vigorosos aún pasado los 80 años de edad.

 En la edad avanzada se sufre una modificación en la actividad de todas las células del organismo que se vuelven menos aptas para reaccionar de una manera inmediata y eficazmente ante los estímulos. Este proceso no se nota durante largos años; luego, en forma lenta aparecen los primeros signos de desgaste que evolucionan por períodos según la persona, acelerándose por las enfermedades, la obesidad, el tabaco, el alcohol y el estrés.

 Es verdad que muchas dificultades surgen en la edad avanzada. Sin embargo, para millones de personas la madurez en años es una época feliz y significativa de la vida. A medida que pasan los años, nuestro cuerpo se deteriora. Este es un proceso que varia de persona a persona, pero para todas el proceso de envejecimiento se acelera con la tensión. Conocer los cambios que se operan en la edad madura puede resultarnos de utilidad para ir desarrollando aquellas áreas en las cuales tendremos mayores posibilidades de seguir creciendo. 

Al madurar en años es perder algunas fuerzas y capacidades, pero a su vez, adquirir otras que se pueden compartir a nivel social ser de provecho a muchos. Es una etapa de cambios importantes que necesitamos conocer a fin de prepararnos para vivir bien las posibilidades que Dios nos da. Vivir la madurez es un desafío más de la vida que podemos disfrutar de acuerdo a nuevas posibilidades, si confiamos en Dio y nos alentamos mutuamente.

 La Palabra de Dios nos señala la importancia de llegar a esta etapa debidamente preparados: Acuérdate de tu Creados ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: "No me trae ningún placer vivirlos".

 Hazlo ahora, cuando aún no se apaga la luz del sol, de la luna y de las estrellas, y cuando aún hay nubes después de la lluvia. Llegará un día en que tiemblen los guardianes del palacio y se doblen los valientes; quedarán tan pocas molineras, que dejarán de moler; los que miran por las ventanas, comenzarán a perder la vista. Cuando llegue ese día, se cerrarán las puertas que dan a la calle; el ruido del molino se irá apagando; las aves dejaran oír su canto y las canciones dejarán de oírse; la altura causará miedo, y en el camino habrá peligros. 

El almendro comenzará a florecer, la  langosta resultará una carga, y la alcaparra no servirá para nada. Pues el hombre va a su hogar eterno y en la calle se escucha ya a los que lloran su muerte.

 Acuérdate de tu Creador ahora que aún no se ha roto el cordón de plata ni se ha hecho pedazos la olla de oro; ahora que aún no se ha roto el cántaro a la orilla de la fuente ni se ha hecho pedazos la polea del pozo. Después de eso, el polvo volverá a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio". (Eclesiastés 12:1-7)

 Es importante que la persona no considere el paso de los años como un "defecto". Eso determinará su relación con otras generaciones. El joven necesita y busca modelos en la persona mayor, el miedo a la vejez disminuye cuando uno ve que ella no significa incapacidad, sino que hay que hacer las cosas de otros modo. A la vez, la persona mayor,  se enriquece en el contacto con el joven. Crecer sin abuelos, sin modelos, sin una figura de identificación es difícil. Es muy importante la imagen de la persona mayor que hay en cada grupo familiar. 

En una persona mayor hay más pasado que futuro. Por eso resulta tan importante poder vincularse con su propia historia y aprovecharla como nexo con las generaciones más jóvenes. El espacio propio se va dibujando a medida que la persona puede conectarse con esa memoria y ubicarse de nuevo a partir de ella, en el presente. Es probable que tienda a caer en la idealización pero todo dependerá de la oportunidad en que la familia y la sociedad le otorgue en su importancia.

 

2. CAMBIOS FÍSICOS

 

      Cabellos blanqueados y escasos, pérdida de los dientes, disminución de la altura, piel arrugada, manchas oscuras en las manos y piernas, piel flácida en el rostro, son cambios que comienzan a veces antes de que la persona llegue a los 65 años de edad, pero en los últimos años ya no pueden ser ignorados o escondidos.  En una cultura que valoriza la juventud y la atracción física, esas evidencias de la edad pueden afectar el autoestima y el sentido de seguridad de la persona.

      Sentidos y movimiento

      Todos saben que las personas mayores no pueden ver ni oír tan bien como antes.  Además de eso, existe una degeneración de los sentidos del gusto y olfato, rigidez en las coyunturas que perjudica el movimiento, la declinación de las fuerzas y la energía, un reflejo más lento, mala circulación que hace más difícil mantener el cuerpo caliente y reduce la capacidad para soportar los dolores.  Sin embargo, estos cambios son graduales y no repentinos, y pueden interferir sobre la capacidad de la persona en el sentido de relación y movimiento.

       Audición

      En la gente mayor es frecuente que se pierda la habilidad para escuchar sonidos agudos, y para distinguir entre las consonantes como la ?c? y la ?t?.  Los ruidos del radio y la televisión también pueden afectar su audición. 

      Por eso, gritarle a una persona mayor en el oído no ayuda mucho.  Es mejor hablar en tono grave y mirarlo directamente.  Esto puede ayudarlo a entender mejor.

       Visión

      Para las personas mayores, los colores azul, verde y violeta son problemáticos Los colores rojo, naranja y amarillo pueden ayudarlos a ver más claramente.  El uso de estos colores les ayuda a caminar por los corredores y pasillos ya que les iluminan el camino en la casa. Para que la persona mayor pueda distinguirlos mejor, puede usarse un esmalte de uñas color rojo, para marcar distintos elementos del hogar    Otro problema es que se pueden desarrollar las cataratas.  Sin embargo, la cirugía puede hacer que en uno o dos días, muchas personas puedan ver claramente otra vez.

       Otra medida que suele beneficiar es la disponibilidad de lentes, los cuales pueden ayudar a las personas que padecen de hipermetropía, miopía y astigmatismo.

       Huesos

      Nuestros huesos muestran los cambios de edad por la pérdida de calcio.  Es por eso que la osteoporosis afecta a algunas mujeres, ya que la falta de proteínas y la reducida actividad física contribuyen a la desaparición del calcio. 

      Por ellos, los ejercicios, una nutrición mejorada, las medidas de seguridad como pasamanos o barandas en el baño, salones y escaleras, quitar los obstáculos que pueden producir caídas como una pequeña alfombra, ayudan a los mayores a cuidar sus huesos.

       Sistema cardiovascular

      En el plano cardiovascular, el envejecimiento comienza a cierta edad por lo que es importante prestar atención a los primeros signos de desgaste que a veces están vinculados con lesiones aún reversibles en la mayoría de los casos, pero si se les deja avanzar, evolucionan para transformarse en permanentes.

            Con el paso de los años, nuestro corazón reduce su rendimiento, y por lo tanto nuestra circulación puede disminuir.  Por ello es necesario el buen descanso y el ejercicio moderado para el bienestar del corazón.

       Colesterol

      Un estudio reciente indica que los riesgos de colesterol se dan alrededor de los 55 años.  Aquellos que alcanzaron esta edad sin problemas de corazón y muestran un decrecimiento en el colesterol, rara vez son candidatos a un ataque de corazón. 

      Cuidar los hábitos alimenticios y reducir el consumo de grasas puede contribuir a mantener el nivel de colesterol.   

Recomendaciones prácticas:

      En cuanto a la comida, practique las siguientes sugerencias:

-          Suficientes proteínas especialmente carnes blancas (aves y pescado).  Con respecto a  huevos, no más de 3 unidades por semana.  Y en caso de tener alto el colesterol, deseche las yemas.

-          Suficientes verduras y frutas frescas, para asegurar una buena provisión de vitaminas.

-          Excluir las grasas de origen animal, manteca, grasas, etc.

-          Incluir en la dieta alimentos de fibra.

-          Elección de quesos blandos.

-          Pocos dulces, pan y pastas para evitar la obesidad y la glucemia.

-          Poca sal para prevenir la elevada tensión arterial.

-          Utilización de aceites vegetales y de oliva para condimentar las comidas,

       Las investigaciones indican menos cambios en la movilidad física entre los 40 y 75 años.  En otras palabras, los cambios biológicos ocurren gradualmente.  Si continuamos realizando el ejercicio, el trabajo y el juego, no nos ?oxidaremos?.  Muchas personas mayores corren, nadan, hacen ciclismo, algunos juegan pelota.

       Cambios sexuales

      La capacidad reproductiva disminuye en la medida que pasan los años, pero no es verdad que el interés y las actividades sexuales también disminuyen.  Las personas mayores necesitan de la proximidad física y el contacto humano, de la misma forma que los jóvenes.  Hoy en día se sabe que las experiencias sexuales son posibles para ambos sexos aún en la edad avanzada.

       Existe infelizmente una idea errada de que las personas mayores no tienen interés sexual.  Tales actitudes son aceptadas por muchas personas mayores que entonces se retraen de la vida sexual, proximidad y expresión física por el amor del cónyuge.

       Enfermedad y dolencia

      De las molestias que afectan a las personas mayores, la artritis, las dolencias cardíacas, tensión arterial alta y diabetes son las más comunes, pero muchos sufren de cáncer y malestares en los órganos internos.  Todo esto puede despertar ansiedad, disminuir la movilidad y provocar el desánimo.  En el caso de la persona sana, la vejez puede ser otro período interesante de la vida; pero si es una persona enferma, puede tornarse terrible y deprimente. 

      Futuro y metas

      Si es una persona mayor, queremos decirle que no tiene que mirar exclusivamente al pasado.  Las oportunidades para realizarse y disfrutar son una importante opción aún cuando haya estado tan ocupado, tan abrumado por la vida diaria, que no ha podido descubrir sus talentos e intereses particulares.

       El hombre de negocios puede sentirse más satisfecho pintando que lo que se sentía con el cierre de una venta; la mujer antes esclavizada en el hogar, puede destacarse en una organización política, social y en la iglesia.

       Una persona de edad avanzada puede llegar gradualmente a apreciar su libertad, frente a los horarios agitados e inflexibles, la tensión causada por la competencia en el trabajo, la monotonía de las rutinas diarias que mantienen apegados en el trabajo y en el hogar.

       Por sus muchos años de experiencia y conocimiento debe establecer metas satisfactorias para esta etapa de la vida y así poder decir como el Salmista:  ...pues Tú, Señor, desde mi juventud eres mi esperanza y mi seguridad.  Aún estaba yo en el vientre de mi madre y ya me apoyaba en ti.  ¡Tú me hiciste nacer!  ¡Yo te alabaré siempre!  He sido motivo de asombro para muchos, pero Tú eres mi refugio.  Todo el día están llenos mis labios de alabanzas a Tu gloria; no me abandones cuando ya sea viejo; no me abandones cuando ya no tenga fuerzas. (Salmo 71:5-9)

       Recuerde que la salud completa,  comprende una relación personal y total con Jesucristo como Señor y Salvador y algo muy importante:  Dios tiene una voluntad para Sus hijos.  Sobre este punto la Biblia es bien clara: Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.  Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a Mí en oración y yo los escucharé.  Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón...pues Dios es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien les ayuda a llevarlos a cabo, según Su buena voluntad  (Jeremías 29:11-13; Filipenses 2:13) 

      Debemos reconocer que Dios tiene una voluntad perfecta para nuestra vida. Él desea compartir Su amor incondicional con nosotros. Saber que Dios nos ama y nos perdona, aún cuando nuestra comprensión de esa voluntad sea limitada o incompleta, puede afectar positivamente todo lo que hagamos en la vida.  Confiar totalmente en Jesucristo produce tranquilidad y seguridad espiritual, esencial para una buena salud.

 

 3. CAMBIOS PSICOLÓGICOS

         Muchas investigaciones intentan determinar cómo las personas mayores declinan en términos de creatividad, memoria, capacidad intelectual y de aprendizaje de cosas nuevas.  Es ampliamente reconocido que los reflejos de las personas mayores son más lentos, su proceso de pensamiento más demorado, se distraen con más facilidad, tienen menos capacidad para aprender nuevas ideas o desarrollar habilidades, y tienen dificultades para recordar rápidamente las cosas.  Pero estas personas con frecuencia, pueden desarrollar su sabiduría y madurez a fin de compensar esas capacidades en disminución.  Con un pequeño esfuerzo pueden continuar siendo creativos, intelectualmente perspicaces y capaces de aprender.

       La disminución en la capacidad mental se evidencia más cuando la persona mayor tiene necesidad de tomar una decisión rápida.  Por ejemplo: conscientes de su reacción más lenta, muchos aprenden a conducir su automóvil con más cautela. 

      No siempre es posible compensar las habilidades mentales en disminución, y algunos desisten.  Aburridos de la inactividad del retiro, la muerte de amigos y las dificultades de movilidad, es fácil para la persona mayor soñar, recordando los ?viejos buenos tiempos?.  El presente no es agradable y el futuro ofrece poca esperanza, entonces ellos escapan a través de las memorias del pasado que se tornan torcidas tanto por el paso del tiempo como por la tendencia humana de olvidarse de aquello que es penoso y desagradable.  Esto contribuye a la confusión y senilidad que puede tener un origen más psicológico que fisiológico.

      Inteligencia

      En estudios realizados, se ha encontrado que las personas mayores de 65 años de edad tienen casi el mismo porcentaje de metabolismo cerebral que las personas jóvenes, indicando poco o casi ninguna declinación a través de los años en sus funciones mentales.

       Algunas personas sugieren que para medir el nivel intelectual de las personas mayores necesitaríamos también medir su madurez, ya que éste es el verdadero desarrollo de una persona, incluyendo sus experiencias y sabiduría.

       Existen algunas pérdidas de la inteligencia con la edad, pero la declinación no significa el fracaso. Ganar en experiencia y sabiduría muchas veces contrarresta la pérdida de la inteligencia.  El desafío está en continuar usando la inteligencia para ganar más información, incrementar el vocabulario, el conocimiento y crecer en sabiduría a través de la vida. 

      Creatividad

      Dejar de trabajar y pasar a retiro puede motivar a la creatividad, liberar las energías que pueden haber estado atadas.  La gente creativa tiene muchas cosas para hacer:  modelar, cortar, adaptar, escribir, pensar y desarrollar durante toda su vida.  Todos conocemos de famosos personajes que continúan trabajando aún siendo muy mayores y de los muchos no famosos que producen y enriquecen sus vidas y las de otros.  Todos tenemos oportunidades para crear nuevas actividades.  El desafío es desarrollar nuestro potencial antes que perderlo.

       Memoria

      Tenemos mucho miedo de perder nuestra memoria, pero lo que sucede con el paso de los años, no es tan grave. Las investigaciones indican que las personas mayores sufren algunos cambios y pérdidas en la habilidad para recordar a corto plazo.  Sin embargo, la gente que ejercita su memoria tiende a guardarla durante su vejez.  No todas las personas pierden la habilidad de recordar.  Por eso, para no perder la memoria, es bueno usarla constantemente. 

      Aprendizaje

      Nuestras habilidades para aprender también dependen de nuestra motivación.  Para continuar aprendiendo, algunas personas mayores se lanzan a nuevas carreras, otras actualizan sus conocimientos y otras toman cursos de educación de adultos.  Podemos prevenir la pérdida de nuestra capacidad de aprendizaje, si nos dedicamos a aquellas cosas que despiertan nuestro interés y ponemos empeño en aprenderlas.

       Frecuentemente se piensa, que las inquietudes de las personas de edad avanzada  están centradas en la soledad, la inutilidad, la enfermedad, el desamparo y  baja autoestima.  Muchas de las enfermedades en la edad madura, pueden ser mitigadas o eliminadas por los avances de la medicina y la psicología.  Muchos de los problemas sociales, económicos y psicológicos de estas personas son consecuencia de las políticas sociales que bien podrían ser modificadas. 

       Algunas veces nos pasa desapercibido el sufrimiento de estas personas mayores porque suponemos que es una época en la que naturalmente se está desanimado.  Pero esta actitud puede ser señal de angustia la cual debe ser prontamente atendida como en cualquier otra época de la vida. 

 Las señales más conocidas son:

    -        La angustia emocional es una expresión común, tanto en los hombres como en las mujeres de edad avanzada.  Los síntomas básicos de la depresión son semejantes a lo largo de la vida adulta, pero es más difícil de detectar y señalar cuando un problema físico deja de serlo y se convierte en depresión.

   -             Comportamiento irregular del sueño; un marcado cambio en los hábitos de dormir. Si bien algunos deprimidos duermen demasiado y se despiertan cansados, lo más común es que no duermen casi nada.

   -        Pérdida del apetito. La comida pierde su encanto para los deprimidos.  De no poner fin a esta situación, la persona puede experimentar una grave pérdida de peso.

   -        Apatía y letargo. Las personas mayores deprimidas se despiertan cansadas y permanecen inmovibles todo el día.  También se observa reducción en la velocidad al hablar; piensan más lentamente y les falta la energía para las actividades rutinarias.  Sienten un vacío interior y sufren sentimientos de inutilidad.  En un sentido general son pesimista y la vida les parece cada vez más desagradable y sin esperanzas; piensan que no valen nada.

-             Aspecto descuidado.  La pérdida del impulso motor por la imagen negativa que de sí misma adquiere la persona deprimida; hace que se preocupe menos de su higiene personal.

-          Pérdida del impulso sexual.  En la persona mayor deprimida, prácticamente cesan

todas las funciones, impulsos o actividades básicas.  Esto incluye el deseo sexual, particularmente en las mujeres.

   -        Varias aflicciones físicas.  Es común que los mayores deprimidos sufran de diversos males físicos, algunos reales, otros imaginarios.  Entre los más comunes figuran el cansancio, la debilidad, los dolores, mareos, palpitaciones cardíacas, presión del pecho, dificultades respiratorias, dolor de cabeza, estreñimiento y acidez estomacal.

       Estas situaciones, junto con los síntomas depresivos, aumentan los riesgos para la supervivencia. Estas personas también pueden presentar síntomas de estar confundidas, agitadas, perseguidas o atravesar por períodos de exagerado comportamiento agitado o un síntoma conocido como regresión, es decir, manifestar ideas y actitudes infantiles nada apropiadas a la situación.

       El miedo a la edad madura se da en casi todas las personas, tal vez en buena medida porque es en esta época cuando se comienzan a ?pagar? algunas ?cuentas? que antes no se tuvieron presentes, porque anteriormente existían fuerzas para sobrellevarlas o esconderlas.  Muchos descuidos de años ahora se comienzan a notar, muchos miedos vuelven a surgir y la capacidad de reacción ya no es la misma de antes.

       Pero para quien a pesar de estos cambios decide vivir el paso de los años, de la mejor manera posible, Dios es una fuente de inagotables fuerzas aún después que las nuestras se agoten.  Muchas personas mayores temen perder sus capacidades intelectuales como si fueran a perder su reconocimiento ante los demás. 

       No obstante, la sabiduría es una característica digna de ser desarrollada y admirada en cualquier persona mayor.  Los años vividos en agradecimiento, las canas, la mirada atenta hacia Dios puede hacer de una persona mayor una persona muy útil a nivel personal y social. 

      La Biblia nos dice que Job era un anciano consciente de estas cosas porque escribió:  Los ancianos tienen sabiduría; la edad les ha dado entendimiento.  Pero Dios es sabio y poderoso; El hace planes, y los lleva a cabo. (Job 12:13-15)  También el rey Salomón expresó en sus proverbios:  El orgullo de los jóvenes está en su fuerza; la honra de los ancianos, en sus canas...Las canas son una digna corona, ganada por una conducta honrada.

(Proverbios 20:29; 16:31) 

      Una persona mayor sabia y con experiencia puede ocupar un lugar muy importante y ser admirada y buscada por ello.  Pero esta sabiduría realmente tiene valor cuando surge de la reflexión atenta y continúa en Dios: La sabiduría comienza por honrar al Señor. (Proverbios 1:7)  Las personas mayores que buscan vivir en sabiduría pueden buscar la Palabra de Dios.  En ella encontrarán fuerzas, amor y nuevos propósitos para continuar viviendo. 

      Para su reflexión:

      ¿Cuál es mi actitud hacia esa etapa de la vida?  ¿Tengo algunas ideas discriminatorias, tales como considerarlas incompetentes, inútiles, infantiles, rígidas, agresivas, preocupadas sólo por sus dolores y sufrimientos físicos?  ¿Me resiento con ellas, las desprecio e intento evitarlas? 

Recomendaciones prácticas:

-          Prepárese con anticipación a los cambios que se verán sometidos y las pérdidas que puedan sufrir.

-          Desarrollen una acción social constante; el servir a los demás le proporcionará alegría y sensación de utilidad.

-          Descubra sus habilidades y aptitudes, utilícelas y trate de perfeccionarlas.

-          Acepte el hecho del envejecimiento, no importa cuál sea su edad.

-          Acuérdese del pasado, pero viva la realidad del presente, prepárese con tiempo para los años venideros.

 

4. CAMBIOS SOCIALES

       Nuestro papel como personas cambia, a través de la vida. En los primeros años asumimos el rol de niños, adolescentes y jóvenes.  A medida que crecemos, asumimos nuevas funciones en el trabajo y en la familia, mientras que perdemos otras.  En nuestra sociedad, la edad madura y la jubilación nos llevan a asumir nuevos papeles o sustitutos de aquellos perdidos. A veces tenemos miedo de perder un rol porque no pensamos que podemos asumir otro.

       El contacto social de la persona mayor es muy importante.  Un anciano oró en la Biblia:  Dios mío, no me abandones aun cuando ya esté yo viejo y canoso, pues aún tengo que hablar de Tu gran poder a esta generación y a las futuras. (Salmo 71:18) A nivel social se producen muchos cambios durante la edad madura.  Tal vez el más difícil es el de sobrellevar el desprecio de parte de la sociedad y su exclusión de la vida laboral.  Gran parte de la solución para este problema es continuar siendo útil, proclamando a las nuevas generaciones el amor de Dios y Su poder para hacer de la vida algo maravilloso.  

Jubilación

      Muchas personas planean su retiro laboral, y se vuelven ansiosas. Comienzan a pensar en cómo harán para no perder su tiempo, arreglárselas con un ingreso fijo, tener una buena vivienda, mantener su salud y vivir con su cónyuge todo el día. A pesar de esas ansiedades, las dificultades no tienen que ser como las imaginaron.

       Tiempo libre

      Muchas veces, cuando un amigo tiene problemas de salud o muerte,  pensamos en la proximidad de la muerte. Estas experiencias, y nuestro propio y lento proceso de envejecimiento, hacen que nos percatemos del paso del tiempo. Es necesario, para no dar lugar a un miedo irracional, darnos cuenta de que este paso del tiempo es normal,      El paso del tiempo también puede ser observado a través de los trabajos y actividades que uno fue desenvolviendo a lo largo de su vida, como también puede ser reconocido por medio de las relaciones familiares.  Aquellos que han vivido lejos de su familia reconocen profundamente el paso del tiempo.

 Para su reflexión:

      ¿Qué hacer con mi tiempo libre?  ¿Cómo disfrutar de un tiempo libre ilimitado?

       Una buena reflexión acerca de la televisión y la forma de verla nos indica que es un medio capaz de limitar la libertad de las personas mayores. Estas personas se sientan frente del televisor y se vuelven simples espectadores, pierden creatividad para emplear mejor su tiempo libre, disminuyen la conversación y la transmisión de experiencias vividas a otras generaciones. La televisión no es evidentemente, un medio que fomente el dialogo, más bien al contrario, puede generar dificultades familiares. 

      Todos necesitamos hacer aquellas cosas que hemos dejado para hacer mañana.  Todos deseamos tiempo para renovar nuestra fuerza y objetividad aparte de nuestras tareas diarias.  Para algunas personas mayores, sin embargo, esto los comienza a aburrir ya antes de disponer de él.  Los mayores se preguntan:  ¿Cómo usaré las horas extras?  ¿Qué haré para llenar mis días?

       Si está contemplando seriamente su jubilación y el retiro, es bueno pensar cómo utilizar los años de esta nueva época, y si ya está gozando de su retiro, pregúntese cómo se siente aprovechando estos períodos de tiempo libre.

             La madurez es una etapa con más tiempo libre, sobre todo para aquellos que pasan a retiro.  Organizar y administrar este tiempo es importante para sentirte bien consigo mismo, con los que le rodean y con Dios.

       Finanzas

      A pesar de las legislaciones de muchos países que contemplan la jubilación para las personas mayores, gran número de personas carecen de una cobertura de este tipo o de una buena pensión.

            Algunas personas mayores rechazan esta ayuda alegando su independencia, pero todos, en algún momento de nuestra vida, necesitamos ser dependientes y aceptar la ayuda y gracia de los demás.  El secreto para administrarnos bien, es la percepción de nuestros recursos financieros.  Dos personas pueden vivir con la misma cantidad de ingresos, uno bien y el otro con dificultad, ya que la diferencia está en el ?lente? a través del cual se miran las finanzas. 

      Esta situación económica crea innumerables problemas: encontrar donde vivir de acuerdo con las posibilidades, atender los gastos de medicamentos, mantener una dieta equilibrada, pagar los costos de transporte a fin de mantener el contacto con los amigos, y enfrentar los problemas de autoestima.

       La edad madura ha sido considerada uno de los problemas de ajuste más difíciles de la vida.  Los problemas económicos tienen mucho que ver con las dificultades surgidas en esa fase.

       Vivienda

      La mayoría de las personas mayores prefieren vivir en su propia casa después de dejar su trabajo.  Los gastos de mantenimiento y los impuestos suelen ser preocupaciones que los afligen, sobretodo si viven con un ingreso fijo. 

      Mantener la vivienda propia es muy importante para permanecer independiente ya que ella es el centro de los contactos sociales.  Vivir en una casa propia permite un mejor desarrollo comunitario.  Se debe ser creativo en lo financiero planeando la economía con cuidado y buscando la ayuda de personas amigas y conocidas.

       A veces, los hijos y cónyuges deben tomar decisiones para ayudar a sus padres o parejas, e internarlos en una casa para personas mayores.  Es importante en este momento, incluir a la persona en la decisión, ya que es el principal implicado.  Internarla u hospitalizarla requiere de todo un proceso que lleva bastante tiempo.  Cuando las personas de edad no participan en las decisiones que afectan su estilo de vida, su índice de mortalidad es mayor. 

      Recomendaciones prácticas:

      Consejos para tener una vida larga y provechosa:

   -        No se levantes tarde.

   -             Recuerde que el aseo es fundamental, cuantos más años tenemos, más aseo necesitamos.

   -        Salga de casa, relaciónese y entérese de lo que ocurre en el mundo en que vives; lea los periódicos, comente sus noticias y opine.

   -        No se dejes arrastrar por la inactividad.  Jubilación significa júbilo y acción. Su mejor ejercicio diario será el paseo; practicando como mínimo una hora en la mañana y otra en la tarde.

   -        No conceda excesivo tiempo a sus actividades estáticas, tales como: juego de salón, barajas, tejidos, televisión o a no hacer nada.

   -        Es el momento de dedicarse a los pasatiempos que hasta ahora no ha podido.  Siga aprendiendo; en el pasado, los ignorantes fueron los analfabetos, y en el mundo que viene serán aquellos que no han aprendido a aprender.

-          Visite familiares y amigos aún si ellos no lo hacen; haga nuevos amigos y ayude a

      los demás.

   -        Aunque no esté de acuerdo con ellos, acepte los cambios que suceden en el mundo que le rodea.  Eso mismo le ocurrió a sus abuelos.  Piense que los jóvenes no tienen aún capacidad para comprenderlos, pero usted sí está en una situación de hacerlo.

   -        La siesta es saludable siempre que sea corta.

   -        ¿Sabía usted que cuatro horas de sueño pueden ser suficientes?  No se obstine en dormir toda la noche; procure descansar aunque no duerma ocho horas, pero no esté demasiado tiempo en la cama.

   -        Confíe su vida al cuidado de Dios; alimente su vida espiritual con la lectura diaria de la Biblia, la oración y la participación activa en una iglesia cristiana.

  

5. RELACIONES PERSONALES 

      A fin de funcionar adecuadamente como seres humanos, precisamos de personas con quienes mantener relaciones e intercambiar ideas.  El intercambio con otras personas nos presenta desafíos, nos anima, nos mantiene en contacto con la realidad y nos capacita para sentirnos útiles.

       Para muchas personas mayores, la pérdida de tal contacto social es devastador.  El retiro aísla a la persona del mundo laboral.  Los amigos y parientes, incluso el cónyuge, muchas veces mueren y dejan a los sobrevivientes solos.  La salud en disminución limita las posibilidades de salir de casa, los amigos pueden mudarse y los hijos están a veces demasiado ocupados, muy distantes, o se muestran muy críticos para proporcionar el contacto deseado.  Todo esto puede contribuir a aislar a la persona mayor de la sociedad, sintiendo que no es útil o necesaria y hasta algunas veces, llevándola a un egoísmo que tal vez promueva su muerte prematura. 

     Relación de pareja

      Las parejas de personas mayores pasan el 80% de su tiempo juntos, comparado con el 70% de sus años de trabajo, en que pasaron separados.

      ¿Cómo puede pasar la pareja este tiempo juntos?  Correspondiéndose como familia y amigos de distintas maneras, compartiendo y cuidando su matrimonio.  El hombre tiene más tiempo para su familia y amigos comparado con las preocupaciones que antes tenía por su trabajo.  Tradicionalmente, las mujeres se dedican al cuidado de los niños como su principal tarea.  Los maridos comienzan a ser más cariñosos con sus esposas y las esposas más confiadas con sus maridos.

       Las mujeres sienten una nueva libertad y un deseo de afirmar el matrimonio.  Este tipo de cambios pueden inundar toda la época con cariño, y compartir con el otro, el ingrediente secreto para hacer que el matrimonio continúe hasta el final de la vida.  Sin embargo, los esposos necesitan un espacio de separación uno del otro.  Esto es importante para hacer actividades y trabajar con otros propósitos.  Estas actividades llegan a ser más importantes cuando interviene la muerte, ya que algunos ancianos se encuentran en ese momento con la incapacidad para seguir viviendo sin la compañía del esposo fallecido.

      Aconseja la Biblia a la pareja de personas mayores: Los ancianos deben ser serios, respetables y de buen juicio; sanos en su fe, en su amor y en su fortaleza para soportar el sufrimiento. 

       Igualmente, las ancianas deben portarse con reverencia, y no ser chismosas ni emborracharse.  Deben dar buen ejemplo y enseñar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, a ser juiciosas, puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sujetas a sus esposos para que nadie pueda hablar mal del mensaje de Dios. (Tito 2:2-5) Estos consejos guían a desarrollar una vejez que se ocupa de servir a otras personas.

       Diversos abusos

      Otro tema importante en cuanto a las relaciones personales de las personas mayores es sobre el maltrato.  Esto se puede observar a través del abuso físico, psicológico, médico y el uso indebido de los bienes de la persona de edad.  En el caso de tales abusos, es aconsejable que la persona prevea el tener a alguien de confianza a quien acudir para recibir protección, orientación y consolación.  

       Dios, en Su gran amor, nos ha dado la vida y el privilegio de disfrutarla, especialmente en la edad madura.  Por esta razón Jesucristo nació, vivió, murió y resucitó para darnos el motivo de descansar en las promesas de Dios y así realizarnos con Su paz, esperanza y ánimo.

 

6. EL VALOR PERSONAL 

      La confianza en sí mismo y autoestima de las personas mayores son frecuentemente destruidas por los conceptos errados de los que afirman que los mayores ya no están capacitados para tomar decisiones, hacer trabajos útiles, crear nuevas actividades, aceptar responsabilidades o poder vivir a solas.  Cuando todos parecen aceptar tales conclusiones, es común que la persona mayor se sienta inútil.

       Dependiendo en cierta forma de la salud, situación financiera, actitudes y grado de éxito en la vida, algunas personas escogen el retiro como una época para sentarse, descansar y gozar del paso de los años.  Otros se retiran activos y ocupan su vida con tareas útiles y significativas.  Algunas personas incapaces o poco dispuestas a enfrentar la realidad de la vida, reaccionan con rencor y culpan a los demás por su fracaso en alcanzar sus logros deseados.  También existen personas que se culpan a sí mismas y pasan a odiarse.  Tales personas tienen un complejo de inferioridad muy grande y en general pasan por largos períodos de depresión para adaptarse a la nueva situación.

       Se ha establecido que las presiones de los últimos años pueden influir negativamente el auto concepto de la persona.  Pero existen diferencias entre las personas.  Los que se adaptan mejor al paso de los años son los que ya estaban bien conscientes de su retiro, que poseían una visión realista de sus puntos fuertes y débiles, y que mantenían un auto concepto positivo en sus años de juventud.  Es verdad que los ajustes, actitudes y auto concepto manifestados por el individuo a los 40 años o antes son un índice razonablemente seguro de lo que vendrá a ser en las décadas posteriores.

             Un punto a favor en lo que se refiere al autoestima, es una vida conforme y agradecida a Dios por las cosas que le permitió vivir.  Mirar hacia atrás y recordar todas las cosas que Dios nos permitió vivir y las dificultades que nos llevó a superar, nos ayuda a reconocer humildemente su bondad, y contar con la seguridad de que también ahora, en la madurez, estará con nosotros.  La confianza en Dios fortalece el autoestima y la aceptación de los tiempos difíciles y de prueba.  La Biblia afirma:  Ustedes no han pasado por ninguna

prueba que no sea humanamente soportable.  Y pueden ustedes confiar en Dios, que no les dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar.  Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla. (1ra de Corintios 10:13)

 

7. LA VIDA ESPIRITUAL 

      La madurez en años, la salud en disminución y la muerte de amigos nos hace enfrentar la realidad inevitable de la muerte.  Son muchos los que temen entrar en un proceso de sufrimiento físico, dependencia de otros y desánimo general.  Otros temen la muerte en sí y se sienten penosamente inseguros en cuanto a la existencia o no de una vida después de la muerte.  Algunas personas llegan a la vejez sobrecargadas con un peso de culpa y una sensación de fracaso que no saben como tratar.

      Es posible que la cercanía de la muerte sea lo que más asusta a las personas mayores.  Sin embargo, no es la muerte lo que más temen.  La muerte está presente como posibilidad en cualquier momento de la vida, aún en la niñez.  Siempre existe una preocupación ante la desaparición, pero es tal vez su cercanía lo que hace que se tome más conciencia de su realidad.

       No sólo las personas maduras tienen miedo a la muerte.  Todos los seres humanos tenemos ?conciencia de nuestra muerte?.  No debemos evitar el tema de la muerte; se debe hablar claramente con los mayores.  La Biblia explica que el ser humano camina en la sombra de la muerte.  La muerte no llega a la persona como una simple catástrofe natural; está ligada a su existencia más íntima, a su existencia ante Dios.

       La Biblia nos brinda esperanza:  Así como los hijos de una familia son de la misma carne y sangre, así también Jesús fue de carne y sangre humanas, para derrotar con Su muerte al que tenía poder para matar, es decir, el diablo.  De esta manera ha dado libertad a todos los que por miedo a la muerte, viven como esclavos durante toda la vida. (Hebreos 2:14-15) 

      En realidad la angustia que algunas personas mayores experimentan no es por la muerte en sí, sino por la emoción que esto involucra y por las preguntas que todos nos hacemos:  ¿Existe algo más que el mundo que nosotros vemos?  ¿Existe algo más allá de la muerte?  La angustia de la muerte no es la de dormir; más bien, el temor de no despertarse.

       Jesucristo dice:  Les aseguro que quien presta atención a lo que yo digo y cree en el que me envío, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida.

(San Juan 5:24) 

      La aceptación de la muerte es la mejor preparación para la  edad madura; es la mejor preparación para la muerte.  La vejez es un lento desprendimiento de un montón de cosas, renunciar a todo un mundo que nos rodea, y finalmente a la vida misma. 

      Pero, ¿cómo vencer el miedo a la muerte o la angustia que ésta provoca?  Es muy extraño no temer a la muerte, ya que la angustia es parte del ser humano.  Jesucristo, el único hombre que venció a la muerte, sintió angustia antes de morir y la reconoció.  La forma de llegar a la muerte es aferrándose a Jesucristo quien venció la muerte.  Aferrarse a El significa tener fe.

       Sin embargo, tener fe no consiste en sólo rechazar el miedo para parecer más fuerte, sino en reconocer nuestra debilidad, aceptar la propia verdad interior, confesar el miedo, y creer, es decir, depositar nuestra confianza en el amor de Dios y no en nuestras propias fuerzas. 

      La muerte es la consecuencia de nuestro pecado.  Todos los seres humanos debemos morir, pero para aquella persona que reconoce sus pecados ante Dios y cree que Jesucristo ha pagado con Su muerte por ellos, es perdonado por Dios y vivirá junto a El después de la muerte.  Como afirma la Biblia:  Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a Su Hijo único, para que todo aquel que cree en El no muera, sino que tenga vida eterna. (San Juan 3:16) 

      Esta es la esperanza que necesita conocer todo ser humano ante la oscuridad de su muerte.  Pero aún la promesa de la resurrección después de la muerte, y la vida eterna no eliminan la muerte.  La muerte es un paso necesario que toda persona debe pasar para recibir aquello que Dios le ha prometido.  Como dijo Jesucristo:  No se admiren de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán Su voz y saldrán de las tumbas.  Los que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el mal, resucitarán para ser condenados. (San Juan 5:28) 

      Conocer que Dios está con nosotros en el final de nuestra existencia, nos alienta a enfrentar los últimos días con esperanza.  Esperanza significa un futuro asegurado y un presente de alegría y paz.  Todo lo que hacemos y vivimos aquí tiene un valor y no termina.  Podemos decir con tranquilidad:  No estoy solo frente a la muerte, estoy con Cristo, quien la ha enfrentado ya.  Jesucristo nos anima con esta afirmación:  Yo soy la resurrección y la vida.  El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás.  ¿Crees esto? (San Juan 11:25)

       ¿Crees esto?  Aún hoy esta pregunta es importante para toda la humanidad.  De la respuesta a esta pregunta depende nuestro futuro y nuestra felicidad. 

      Nadie es demasiado viejo para llegar a Cristo y crecer espiritualmente.  Tal crecimiento nos capacita para enfrentar mejor a los problemas de la vida y nos permite aprender más sobre Aquel con quien pasaremos la eternidad.  Este es un mensaje que debe ser proclamado a personas de toda edad.  Las personas mayores pueden confiar en Cristo, aprender a conversar con El en la oración, leer la Biblia, adorarle, confraternizar con otras personas e involucrarse en el servicio activo.  Se sabe muy bien que el crecimiento espiritual no evita los problemas de la vida, sino más bien nos da la capacidad para enfrentar las tensiones al confiar en nuestro Dios Todopoderoso.  La persona que, con la ayuda de Dios, se alegra cuando joven, también al ser mayor, tendrá la misma actitud de alegría. 

            Los años de madurez es una época que merece ser vivida con toda la plenitud.  Una vida alegre y positiva puede construirse si se toman fuerzas desde lo más profundo de nuestro ser:  La relación de paz que hemos recibido de Dios, no por lo que nosotros hemos hecho sino por Su amor incondicional.

 

CONCLUSIÓN 

      Muchas personas sufren del temor de envejecer al pensar en el paso de los años e intentan huirle a las arrugas y a las canas, evitando también el contacto con personas en las mismas condiciones.

       Tal vez para justificar su desinterés por los mayores, los jóvenes tienden a perpetuar mitos relativos a las desventajas de la edad.  Esos mitos son mantenidos incluso por los propios mayores, contribuyendo así a sus propios problemas.  Pero tales mitos no son apoyados por la Biblia ni por la ciencia.

      Los preparativos para el paso de los años tienen inicio con las actitudes, estilo de vida, actividades y grado de madurez espiritual en la juventud.  Los jóvenes inactivos, críticos, amargos, nerviosos, egoístas, en general transfieren esas características a su madurez.  Esta fue una verdad reconocida por el filósofo Platón hace mucho tiempo cuando escribió:  Quien es calmo y de buena naturaleza difícilmente sentirá el peso de la edad, más para los que tienen disposición contraria, la juventud y la vejez son igualmente un peso.

       La Biblia afirma:  En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?...Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de Dios y en hacer lo que Dios exige y recibirán también todas estas cosas.

(San Mateo 6:27 y 33) 

      La madurez no consiste en prolongar cierta etapa de la vida, sino en vivir cada una de ellas con felicidad.  El amor que Dios nos ha brindado en Jesucristo es la experiencia que puede hacer nuestra existencia digna de vivirse, con la esperanza puesta en el eterno reencuentro con nuestro Creador.

      Por eso, abandona la preocupación por lo que fue ayer, piensa en lo que tienes que vivir hoy, y con la ayuda de Dios, podrás enfrentar con confianza y esperanza el día de mañana.

 
ORACIONES

       Las siguientes oraciones son ejemplos de cómo dirigirte a Dios: 

      Amigo Jesús, los años no pasan en vano; estoy envejeciendo y eso me preocupa.  Dame el entusiasmo para vivir cada día con ánimo y derrama en mí la alegría de disfrutar el milagro de la vida que todos tenemos en Ti, sin importar la edad.  Pongo mi vida a Tu cuidado.  Amén.

       Amado Padre Celestial, veo con tristeza cómo a menudo se maltrata a personas mayores con palabras ofensivas, rechazo, burla e indiferencia.  Tu nos has dado la responsabilidad de vivir juntos en armonía y nos has dado Tu amor para compartirlo con otros.  Perdónanos, buen Señor.  Amén.

      Oh Señor, quiero mucho a mi nieta.  Ella me da mucha felicidad.  Cuando estamos juntos, pienso en lo hermoso del amor. Por eso te pido, de todo corazón, que unas a cada miembro de mi familia con los lazos de Tu perdón, paz y esperanza.  Te necesitamos, Señor.  Amén. 

      Amado Señor, te doy gracias por el milagro del amor.  Danos la compresión y la sensibilidad para amarnos y respetarnos unos a otros, en especial a las personas de edad, así como Tú los amas. Y permite que las personas que están solas, sientan el calor de Tu bondad.  Amén.

       Oh Dios, cuando nos sobreviene una enfermedad es cuando apreciamos la buena salud.  Te pido especialmente por las personas mayores que sufren de tantas dolencias.  Derrama Tu bendición sobre ellas y dales salud, cuidándoles de todo mal y peligro.  En Tu nombre,  Amén.

       Padre Amado, sin duda somos personas propensas a las dudas y a los temores.  Permite que abandonemos la preocupación por lo que fue ayer, pensar en lo que tenemos que vivir hoy y con Tu ayuda, poder enfrentar con confianza y esperanza el día de mañana.  Ayúdanos a confiar en Ti.   Amén.

       Señor Jesús, oriéntame en mis problemas para que las soluciones sean más fáciles.  En la soledad, acompáñame para que el pesimismo no me amargue.  En la enfermedad, enséñame a luchar con fe.  Y en las horas difíciles, permíteme contar con Tu consuelo.  Amén. 

   Amigo Jesús, mientras yo tenga vida, capacítame para usar mi tiempo responsablemente en beneficio de otras personas.  Mucha gente vive sola y desamparada; úsame como un instrumento de Tu paz.  Amén.

 

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