miércoles, 23 de mayo de 2012  
 
 

  Envía    Imprime  Alértame Autor de página
Página agregada o modificada: miércoles, 30 de marzo de 2005

TE AMÉ LO SUFICIENTE

 

 

Algún día cuando

mis hijos sean lo

suficientemente

grandes para

entender la

 lógica que motiva

a los padres, les

diré: Te amé lo

suficiente para

preguntarte a 

 donde ibas, con 

quién y a qué

hora refresarías

a casa.

Te amé lo suficiente

para insistir que

ahorraras tu dinero

para comprarte una

bicicleta aunque

nosotros, tus padres,

pudiéramos

comprártela.

Te amé lo suficiente para

 callarme y dejarte

descubrir, que tu nuevo

mejor amigo era un patán.

Te amé lo suficiente para

fastidiarte y estar encima

de ti durante dos horas

mientras arreglabas tu

cuarto, un trabajo que me

hubiera tomado a mí solo

quince minutos. Te amé lo

suficiente como para

dejarte ver mi ira,

desilusión y lágrimas,

pues los niños deben

entender que los padres

no somos perfectos.

Te amé lo suficiente como para

dejar que asumieras la

responsabilidad de tus acciones,

aunque los castigod a veces

fueran tan fuertes que rompían mi

corazón. Pero sobre todo, te amé

lo suficiente como para decir NO,

cuando sabía que me ibas a odiar

por ello. Esas fueron las batallas

más difíciles para mí. Pero hoy

estoy contenta porque las gané,

porque al final también las

ganaste tú. Y algún día cuando

tus hijos sean lo suficientemente

grandes para entender la lógica

que motiva a los padres tu les

dirás:

¿Tu mamá es mala? Yo

sé que la mía ¡sí lo era!

¡Era la mamá más mala

que había en todo el

mundo!

Cuando otros niños

desayunaban caramelos,

ella nos hacia comer

cereal, huevos, leche y

tostadas;

Cuando otros niños almorzaban con gaseosa y

galletas, teníamos que comer carne y ensalada y

puedes estar seguro que también nos hacía cenas

diferentes a las de otros niños.

Mi mamá insistía en saber

dónde estábamos todo el

tiempo ,- cual convictos en prisión-.

Ella tenía que saber quienes

eran nuestros amigos y lo

que hacíamos con ellos.

Nos da pena admitirlo, pero

ella rompió con las leyes del

trabajo a menores, ya que

teníamos que lavar los

platos, ayudar a sacar la

basura, darle de comer al

perro, bañarlo y sacarlo a

pasear, arreglar nuestro

cuarto y toda clase de trabajos forzados similares a éstos.

Por nuestras mamá nos perdimos de muchas experiencias de otros niños.

Ella insitía en que dijéramos la

verdad y nada más que la verdad.

Cuando llegamos a la

pubertad, ¡te juro que ella

podía leer nuestras mentes!.

Era desesperante vivir con

ella: Estaba pendiente de que

nos cepilláramos, ¡ya hicistes las

tareas? ¡uf que fastidio!

A veces hasta pensé en irme

de la casa?

Se ponía furiosa si nos veía

sin zapatos?. ¡Qué vida la

que me hacia vivir mi propia

madre!

Por nuestra mamá, además,

nos perdimos de mucha

otras experiencias:

por su culpa nunca

probamos droga, nunca

tuvimos mayores problemas

con el alcohol, nunca

estuvimos presos, ni fuimos

vándalos o pandilleros; por

su culpa nunca nos hirieron

ni el cuerpo ni el alma y

conocimos a Dios, sí, todo

por su culpa.

Ahora estamos

solos en nuestras

casas, bien

educados, somos

adultos honestos y

procuramos hacer

lo mejor que

podemos, para ser

tan malos como fue

mi madre, por que

ya sabemos que lo

que este mundo

 necesita es?..

¡Más medres malas

como la mía!.

 

 

 

 

Quiénes Somos | Contáctanos | Privacidad | Términos y Condiciones de Uso
© 2001 - 2007 www.medellinweb.com. Derechos Reservados