| miércoles, 23 de mayo de 2012 |
|
Página agregada o modificada: viernes, 19 de noviembre de 2004
El acné es un problema de la piel que afecta en mayor o menor grado al 85% de los adolescentes, puede llegar a prolongarse hasta la edad adulta y surge por distintas causas, según se analiza. Causas Como se ha dicho, el acné suele ser un problema típico de los adolescentes pero también puede darse en la edad adulta, normalmente como consecuencia de alguna anomalía hormonal o por sufrir algún trastorno de estómago o de intestino. Otras causas que pueden ser determinantes del acné, es la herencia genética, el estrés e incluso una mala alimentación. Sea por la causa que sea, la cuestión es que las glándulas sebáceas aumentan su producción, provocando que las células muertas bloqueen los poros y su piel se irrite e inflame, con la consiguiente aparición de las antiestéticas y desagradables pústulas. Pero en su mano está, que el problema se reduzca o se agrave. Alimentación Como ya sabe lo importante que es llevar una alimentación equilibrada, si sufre de acné, debe mantener una dieta rica en zinc (pollo, pavo, yogur, nueces...), y evitar los alimentos ricos en yodo, así como una serie de alimentos prohibidos como: dulces, chocolates, frutos secos, grasas, embutidos, refrescos o bebidas con cafeína. Otro hábito alimenticio muy beneficioso para su piel, es beber dos litros de agua al día. Higiene... y algo más Lo mejor para prevenir es lavarse la cara con un jabón especial para pieles grasas, poniendo especial atención en las zonas más propensas como barbilla, nariz y frente. Limpia bien su cutis todas las noches, haga dos mascarillas de arcilla a la semana. Si realmente tiene un problema con el acné, en su farmacia encontrará diversos medicamentos cuyo componente principal es el peróxido de benzoilo, que ayudan sobre todo a prevenir la aparición de nuevas espinillas, y para aquellas que ya han surgido puede emplear una loción de calamina, cuya misión es absorber el exceso de grasa. Recuerde aplicar el producto, sea cual fuere, por todo el rostro y no sólo en la zona afectada.
En el mercado puede encontrar gran variedad de mascarillas, se recomiendan las mascarillas purificantes, cuyos principales ingredientes son las arcillas sintéticas y naturales, como el almidón y el caolín, cuya principal función es absorber la grasa. Si la utiliza dos veces por semana, de forma constante, logrará llegar a regular la producción de sebo. Y si es una amante de lo natural, o simplemente quiere probar algo nuevo, aquí tiene una receta: Haga una mezcla homogénea con la pulpa de un tomate y la de un limón, aplíquesela en el rostro, después de haberlo limpiado en profundidad, y enjuáguese con abundante agua tibia después de haber dejado actuar la mascarilla durante unos 30 minutos. Si además de la mascarilla desea una loción casera, puede exprimir un limón y mezclarlo a partes iguales con agua de rosas, una vez el líquido sea homogéneo aplíqueselo con un algodón por todo el rostro. Pasados 5 minutos, enjuáguese con agua tibia. Como ve, el limón por sus propiedades astringentes y antisépticas, resulta un elemento altamente beneficioso en la lucha contra el acné, eso sí, reseca un poco la piel, por lo que se recomienda que después del tratamiento se aplique una crema hidratante. Maquillaje Si lo que desea es disimular su acné con el maquillaje, su mejor aliado será la barra correctora, mejor aún si ésta, es desinfectante. Cubre el grano o granos con la barra y después maquíllese como lo hace habitualmente. Si lo que quiere disimular son las marcas que el acné ha dejado sobre su piel, pueden darse dos casos:
Si sufre de acné, se recomienda que evite todo tipo de productos que contengan lanolina, y aquellos de base oleosa, de lo contrario su acné podría empeorar. Consejos y Recomendaciones
|
|||