miércoles, 23 de mayo de 2012  
 
 

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Página agregada o modificada: lunes, 06 de diciembre de 2004

Radicales Libres, Responsables del Envejecimiento

Los radicales libres son compuestos químicos descubiertos a principios del siglo pasado, identificándolos como los responsables del envejecimiento de las grasas. Estos compuestos aumentan frente a agresiones externas, como el estrés, la contaminación o estados anímicos anormales. 

Básicamente un radical libre es un elemento químico que posee un electrón desapareado, éste está en continuo movimiento y esto hace que tengan un alto poder de oxidación. Lo que produce el envejecimiento de las células es precisamente la oxidación de los tejidos, por tanto, la presencia de estos compuestos, aumenta la capacidad de envejecimiento de las células.

 En los últimos años se ha detectado una elevación en el número de estos radicales libres debido a varios factores: 

 Nuevos Compuestos Químicos

Compuestos que se utilizan para la agricultura, para engorde de ganado, fabricación de alimentos... etc., y que se ha demostrado que son nocivos para la salud.

El Estrés

Las hormonas responsables del estrés son la adrenalina y la noradrenalina, cuando el organismo no tiene suficiente vitamina C estas hormonas pueden convertirse en radicales libres. Se da un proceso de oxidación en las células que puede afectar seriamente la salud.

 Traumatismos Físicos

Se ha demostrado mediante estudios, que después de un accidente, una caída o una intervención quirúrgica han aumentado la presencia de radicales libres. Esto se debe a que los traumatismos producen una destrucción de glóbulos rojos dejando éstos en la sangre una importante cantidad de hierro y cobre, que aceleran la producción de radicales libres. 

¿Son los Responsables del Envejecimiento?

A medida que avanzamos en edad hay más niveles de radicales libres en el organismo. Los radicales actúan oxidando los tejidos, especialmente las grasas, y produciendo el envejecimiento de éstos, el tejido más sensible a esta oxidación es el nervioso. Sin embargo, donde existe un índice mayor de oxígeno y de ácidos grasos es en el cerebro, por tanto, tendría un índice mayor de probabilidad de envejecer debido a la acción de los radicales libres. 

Es recomendable para prevenir la formación de radicales libres seguir estas indicaciones: 

  • Combatir el Estrés:
  • El estrés tanto laboral como el cotidiano, en la vida de cada día. Si no somos capaces de hacerlo por nosotros mismos, existen terapias que nos ayudan a relajarnos y a tomar la vida de una forma más tranquila.
  • Reducir lo Máximo Posible el Contacto con Productos Contaminantes:
  • Hay que evitar sobre todo el tabaco, lugares que puedan estar cargados o contaminados y controlar la alimentación.
  • Alimentarnos con Productos Antioxidantes:
  • Es fundamental alimentarnos de forma equilibrada, pero también lo es incluir en la dieta diaria alimentos antioxidantes, como son: verduras y frutas frescas, naranjas, leche entera, aceites vegetales de presión en frío, coliflor, cebollas, atún, frutos secos, levadura de cerveza y cereales. 

En definitiva, la mejor manera de evitar un envejecimiento prematuro es cuidando nuestro organismo, tanto por fuera como por dentro. Tomarnos un tiempo para pensar si lo que hacemos o lo que comemos es lo mejor para nuestro cuerpo y actuar en consecuencia.

Lucha Declarada Contra los Radicales Libres

La contaminación es un factor clave en la aparición de enfermedades y el aumento del envejecimiento. Los radicales libres están cada vez más en boca de todos. Unas partículas que pululan por nuestro organismo y que nadie acierta a imaginarse o saber realmente cómo son, pero de las que cada día se descubre que son más determinantes para la salud de las personas y el envejecimiento. 

El cuerpo humano está compuesto por moléculas y estas a su vez por electrones emparejados. Hasta aquí todo correcto. El problema viene cuando existen moléculas que no disponen de los electrones emparejados y sólo tienen uno que se conoce como libre. Estas moléculas dan nombre a lo que se llama radicales libres. Estos necesitan de otro electrón para completarse y se dedican a recorrer el organismo en busca de ellos. Cuando lo consiguen, los radicales se completan, pero entonces la molécula a la que le han robado el electrón se queda libre, configurándose de nuevo otro radical. 

Es normal que exista un número determinado de radicales libres en el cuerpo humano, porque incluso el organismo los fabrica en pequeñas cantidades para luchar contra bacterias y virus y el propio cuerpo es capaz de neutralizarlos a través de unas enzimas. Pero cuando se da un exceso de radicales libres durante años en nuestro organismo es cuando sobreviene el problema. Este exceso tiene como causa principal la contaminación externa a la que está expuesta la persona. 

El tabaco, los herbicidas, la contaminación atmosférica o los pesticidas, generan radicales libres que se inhalan e ingieren de forma inconsciente. Con esta llegada de numerosos radicales dispuestos a robar en las moléculas "sanas" se produce un importante daño en las membranas de las células lo que produce un riesgo inminente y mayor de que se desarrollen enfermedades, se multiplique el camino hacia el envejecimiento o hacia enfermedades degenerativas o cardiovasculares. ¿Qué se puede hacer ante esto?. ¿Existe algún remedio?. La respuesta está en los antioxidantes. 

La pionera en estas teorías fue la farmacéutica y bioquímica argentina, Rebeca Gerschman (1903-1986), que en 1954 postuló una teoría revolucionaria sobre la toxicidad del oxígeno por la formación de radicales libres. Ella inició la era de los antioxidantes como sustancias capaces de prevenir ciertas enfermedades, así como el envejecimiento. 

Los antioxidantes son aquellos nutrientes con capacidad para neutralizar el exceso de radicales libres. Lo hacen liberando electrones en la sangre que son captados por los radicales y se convierten en moléculas estables. Los más destacados son la vitamina C, la E, el beta caroteno y el selenio.

Teorías recientes apuntan que una dieta equilibrada basada en este tipo de componentes puede ser clave a la hora de evitar numerosas enfermedades. Ante esto la opinión pública y la medicina se cuestionan la posibilidad de tomar complejos vitamínicos adicionales para conseguir estos efectos.

Los estudiosos, sin embargo, no tienen todavía una respuesta clara. Aunque aseguran que estas vitaminas antioxidantes no son tóxicas, lo que puede permitir su ingestión, prefieren ser cautos y esperar a que continúe y avance el desarrollo de las investigaciones. José Viña, catedrático de fisiología de la Universitat de València, cree que la recomendación fundamental que hay que trasmitir, es que hay que tomar más vitaminas antioxidantes en la dieta pero que no hay que apostar todavía por una ingesta de suplementos antioxidantes. 

La Dieta Milagrosa

Las fresas, los limones, tomates, naranjas, melones, o el kiwi, son un conjunto de frutas y vegetales ricos en vitamina C. Esta vitamina que se constituye como un poderoso antioxidante, es necesaria en la reparación de las células de los tejidos, vasos, huesos y dientes, y tiene el poder de reducir el colesterol al metabolizar las grasas. Esta vitamina se elimina a las tres horas de ingerirla por lo que es recomendable que se tome fruta varias veces al día o ensaladas en las comidas. Tanto la fruta como las ensaladas son muy favorecedoras para el organismo. Como también lo es la vitamina E. Esta proporciona oxígeno al organismo y retarda el envejecimiento celular, así como también ayuda en la cicatrización de quemaduras. 

Aquellas mujeres con dificultades para absorber la grasa están deficitarias de la vitamina E. Deben saber que se encuentra en alimentos como, las moras, el plátano, los espárragos, el brócoli, la manzana, la zanahoria, o las espinacas, y que deben incluir o aumentar la ingestión de estos productos en su alimentación diaria. Junto con esta vitamina actúa el selenio como antioxidante en la lucha del organismo contra los radicales libres. 

El selenio ayuda a la protección contra el cáncer y mantiene en buen estado las funciones hepáticas, cardiacas y reproductoras. Este mineral está presente en carnes, pescado, cereales integrales y productos lácteos. 

De todo ello se deduce que una alimentación rica en frutas, verduras, (especialmente los tomates, las espinacas o el brócoli), carnes, pescado y los cereales, es la mejor arma que se tiene en la actualidad para luchar contra los radicales. Mientras se lleva esta alimentación se está retrasando el envejecimiento, la aparición de las enfermedades y asegurando una mayor esperanza de vida, es la mejor y más natural arma de defensa.

Cremas de Belleza

Hoy por hoy, el envejecimiento de la piel es inevitable y va unido al paso del tiempo e incluso en muchas ocasiones está ligado a un código genético individual. Pero estos cambios morfológicos que se notan en la piel, como son la laxitud, arrugas finas, etc., se pueden ver acelerados a causa de algunos hábitos como el tabaquismo o el alcohol y por factores como la contaminación ambiental, que son causa de arrugas más profundas, coloración cetrina, hiperpigmentanción (manchas), hipopigmentación (piel blanquecina) y la posible existencia de lesiones premalignas. 

Por eso es muy importante comenzar desde temprana edad a cuidar nuestra piel e intentar retrasar los efectos del envejecimiento, y para ello tenemos a nuestro alcance distintos tipos de cremas:

Hidratantes

Estas cremas incluyen aceites esenciales y lípidos que hidratan incluso las pieles más secas, sin provocar la aparición de espinillas y granitos.

Antienvejecimiento

Normalmente compuestas por antirradicales libres, antioxidantes (vitaminas A, E y C) y filtros UV, que evitan que el tabaco, la contaminación atmosférica y los rayos del sol aceleren el envejecimiento de nuestra piel.

Antiarrugas:

En su composición incluyen alfahidroxiácidos (derivados de ácidos frutales), el ácido glicólico y el ácido retinóico, que regeneran las zonas tratadas mediante un micropeeling, haciendo que aparezca una piel nueva.

Antimanchas:

Están compuestas de sustancias (como la hidroquinona) que evitan la formación de melanina, que es la causante de la hiperpigmentación y el oscurecimiento de la piel.

 Mascarillas

 Son exfoliantes y eliminan las células muertas de la capa más externa de la piel. Con una vez a la semana obtendremos una piel libre de impurezas.

 Breve Glosario de Compuestos Cosméticos

Muchas de las cremas que estamos acostumbradas a utilizar llevan en su composición una serie de elementos que nos resultan incomprensibles . Ahora nos enteraremos un poco de lo que son algunas de estas sustancias:

Aceite de Echium

 Es el aceite de borraja que actúa como antiirritante.

 Aceite de Karité y Olivo

 Son dos tipos de aceites vegetales cuyas propiedades ayudan a mejorar la hidratación de la piel.

Ácido Hialurónico

 Se usa en cosméticos y en cirugía plástica para alisar la piel y eliminar arrugas del contorno de ojos y boca. En conjunción con las ceramidas y el colágeno, forman el pegamento de las células de la piel.

Alfahidroxiácidos

 Son los derivados de los ácidos frutales que se utilizan para eliminar las arrugas y las manchas.

Arcilla

 Suele emplearse para tratar pieles grasas porque actúa resecándolas.

 Arbutina

 Es una sustancia despigmentante que evita la formación de melanina y la aparición de manchas.

B-Glucán

Sustancia que estimula la autohidratación de nuestra piel.

 Colágeno

Son fibras de tejido en las dermis de la piel que favorecen la cohesión celular.

Carnosina

 Es una sustancia que protege la piel contra el humo de tabaco y la polución.

Cristofina

 Se obtiene del calabacín y sirve para hidratar la piel.

Extracto de Alga Verde

 Esta sustancia sirve para remineralizar la piel y también como antiirritante.

Extracto de Alóe

 Tiene propiedades que hidratan y suavizan la piel.

 Extracto de Lino

 Con esta sustancia ayudamos a la piel a fortalecer la barrera cutánea y a eliminar la irritación.

 Extracto de Soja

Con él hidrataremos la piel, y sobretodo a la de tipo seco.

Hidroquinona

Es una sustancia hipopigmentante, o sea que elimina la melanina sobrante de la piel.

Lactoferrina

Es un extracto derivado lácteo que sirve para proteger la piel contra los radicales libres.

Liposomas

La función de los liposomas es ayudar a difundir las sustancias que contienen. Están formados por una estructura de dos capas de grasa, que pueden encontrarse en todas las membranas biológicas de los seres vivos, incluido el hombre, por eso son biodegradables y no tóxicos.

Melanina

Es el pigmento defensivo que se produce en las capas medias de la piel y emerge al exterior cuanto ésta sufre una agresión. Es el responsable del bronceado y de las manchas.

Radicales Libres

Son unas moléculas que atacan a las células sanas y se producen por acción de los rayos UVA del sol o de las máquinas de rayos artificiales y por la contaminación atmosférica.

Retinol

Esta sustancia es un derivado de la vitamina A que sirve para ayudar a reparar la piel.

Superóxidos

Son una partículas que se oxidan por acción de los radicales libres y lesionan las células de la piel.

Té verde

Es un té sin fermentar que se utiliza en cosmética por sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios.

Ultrasomas

 Son unos enzimas regeneradores de la piel encapsulados en liposomas.

 Vitamina A

 Es una regeneradora de la piel, que fomenta su autodefensa y actúa como antioxidante; también la nutre, suaviza y le devuelve su tonicidad y su frescura normal.

 Vitamina C

 Es utilizada como regenerador celular y para dar tersura a la piel.

Vitamina E

Evita la formación de radicales libres y actúa como antioxidante.

Xantinas

Es un extracto biológico sanguíneo que actúa también contra los radicales libres.

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